Llevas dos años dando vueltas a esta idea. Eso ya dice algo importante: no es un impulso.
Trabajas como diseñadora gráfica freelance desde 2019, con cartera estable de 6 a 8 clientes recurrentes y unos ingresos medios de 2.300 € netos al mes. Vives en un piso de alquiler de 980 € en Tetuán, sin hijos, con pareja desde hace 4 años.
Buscas tiempo para leer y caminar, un proyecto propio pequeño (un estudio de identidad visual para marcas locales), no depender de una oficina. Eso lo has tenido claro desde hace tiempo. Lo que has tardado en tener claro es si las condiciones están dadas para que funcione de verdad.
Lo que nos has contado dibuja a alguien con los recursos reales para dar este paso, pero con una variable en el sistema que todavía no está del todo resuelta. No para asustarte. Para nombrarlo antes de que lo descubras cuando ya estés viviendo allí.